Nuestra querida escuela inundada!!!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Sin ti (poema)

Sin ti

Llegaste cuando menos te esperaba
te empecé a querer cuando te añoraba.
Cambiaste el color volátil de mis días
hundiste el negro absurdo de mis noches.

Cuando jamás imagine te amé
di todo pero nada  en ti logré.
Me perdía en el profundo de mi ser
mientras tanto tú de inevitable.

Si no hubiese besado esos labios
mi corazón seguiría conmigo.
Si no hubiese tomado tu mano
mis ojos mirarían sólo vacio.

Sin tanto recorrido a tu lado
sólo daría la vuelta y seguiría.
Como dar la espalda así como así,
para que irme y no saber de tí.

Tocaste el centro de mi alma,
lo hiciste pedazos, lo uniste,
pero después lo destruiste
vienes por amor después de irte.

Para tu sorpresa yo no sé olvidar
por siempre en mi mente tu vivirás.
Sabiendo lo que perdiste vendrás,
ni ceniza de mí vas a encontrar.

Historia de una princesa

Un final inusual

Ariel temerosa y contenta a la vez se acercó cada vez más a la cueva de la temida bruja del mar.
Mientras tanto, esta tendía su telaraña para tratar de atrapar a la bella princesa. Ella se encontraba a sólo unas millas de llegar a su terrible guarida donde aguardaban cosas verdaderamente espantosas.
Al llegar Ariel se sorprendió al ver lo que la bruja le había preparado especialmente por su visita.
Un comité de bienvenida la recibió,  le ofrecieron banquetes de comida y música. Ariel gustosa aceptó comer con la bruja y así comenzó todo.
Después de comer y platicar un rato, la bruja decidió preguntarle a la princesa el honor de su visita a ese lugar temido por todos.
La princesa viendo lo amable que se había portado la bruja hasta entonces,  decidió decirle por fin a que se debía su estancia por ese lugar.
Le contó como sólo se cuenta a un amiga de la más entera confianza, que se había enamorado de un príncipe, el mas bello existente en la faz de la tierra.
Pero su amor era imposible ya que como dijo la princesa este príncipe no era uno cualquiera que se puede encontrar en el mar y casarse, ¡no! el príncipe en cuestión era nada más y nada menos que un hombre.
Un ser humano sin cola y sin la habilidad para nadar y sumergirse mar adentro, es decir que él por más que quisiera casarse con una sirena, no lo podría hacer ya que el nunca podría vivir dentro del mar junto a ella. Nunca podría tener hijos con él ni criarlos.
Su rostro se llenaba de tristeza mientras le contaba esto a la bruja quien con lástima y tristeza la miraba fijamente sin decir nada. 
La bruja decidió ayudarla en todo lo posible con tal de que estuviera junto a su amado, pero a cambio la bruja sólo pedía una cosa ya eran muchos años que vivía sola sin nadie que le acompañara, que le hiciera sentirse bien, querida, ni mucho menos amada. Por lo que le pidió a la joven sirena un esposo para ella que le amara tal y como era con ocho tentáculos y un cuerpo escultural como solo el de ella.
La princesa dudando de encontrar a alguien en lo profundo del mar que aceptara pasar sus días maravillosos en el mar junto a la bruja. Por fin después de tanto pensar aceptó y tomó una pócima que la bruja le preparó especialmente.
Nadó y nadó hacia la superficie, hasta llegar al castillo donde habitaba el príncipe.
Ahí estaba él tocando con su flauta una maravillosa canción de amor y junto a él estaba su perrito, que daba y daba vueltas girando alrededor de él emocionado por las bellas melodías que salían desde lo profundo del corazón del príncipe.
Ariel lo escuchó embelecida por aquella música tan bella, pero entonces cayó en cuenta de lo que iba a hacer.
Tomó el frasco de la pócima y lo colocó en un lado de la roca donde se había puesto el príncipe cuyo nombre por cierto era Erick,  sin que él se diera cuenta. El príncipe terminó de tocar  y triste por no haber encontrado a su amada se dirigía al castillo cuando notó de pronto que su mascota ladraba sin control cayó en cuenta de lo que había encontrado.
Era la botella de la pócima, se inclino para olerla y la probó. Una sola de sus gotas bastó para que sus piernas se convirtieran en una hermosa aleta de tritón. Eso era lo que era ahora un tritón.
Su reacción no se hizo esperar se alarmó y comenzó a preocuparse pero a la vez estaba asombrado de ver esto, algo nuevo para él que no pensaba siquiera que existiera.
La princesa al verlo como ella se llenó de confianza y valentía para acercársele y presentarse con él.
Ariel entonces emergió del agua, el príncipe se quedó asombrado por verla salir del agua y por la belleza que esta emanaba. Ariel se acercó a él sin decir palabra alguna.
Pronto se encontró a la distancia suficiente para poder hablar con él, y explicarle lo que estaba ocurriendo, cantó la canción que lo había enamorado y en ese instante todo se iluminó para ambos.
Comprendieron que su destino era estar juntos, dentro o fuera del mar, su amor era lo único que importaba. Ahora sólo faltaba una cosa encontrar un esposo para la bruja.
Esto no fue gran problema ya que el mayordomo del príncipe también necesitaba una esposa que lo amara, así que hubo dos grandes bodas.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
FIN

Una linda ciber historia

Entre el amor y el Facebook

Blanca Nieves llevaba algunos meses de relación con su “Príncipe Azul”, se encontraban muy enamorados.
La tarde estaba nublada y Blanca Nieves lavaba muy tranquila en el lavadero hasta que… El jabón Zote se le acabo. Corrió a prender su lap y ver si encontraba algún amigo conectado en Messenger. No podía salir de su casa, la tienda estaba lejos y el Príncipe llegaría en media hora.
No vio a nadie en el MSN, así decidió dejar la lavada para otro momento. Abrió su Facebook y cambio su estado sentimental de “Blanca Nieves tiene una relación con…” a “Blanca Nieves está comprometida con el Príncipe Azul”; subió unas fotos a su perfil y cerró su Face.
Se metió a bañar, se arregló y se puso su perfume de Coco Chanel #5 (se lo había regalado su ex novio, hace ya varios meces), termino de arreglarse, ¡Su Príncipe no llegaba! Le mandó un mensaje a su celular y le respondió –Mi niña bonita, mi dulce princesa, me siento en las nubes con este tráfico, me está volviendo loco,  hay muchos caballos amontonados esperando la luz verde del semáforo. Llego en quince minutos.-
Al cabo de un ratito llegó a casa de su prometida y pasaron una increíble tarde viendo en el cine la saga de “Crepúsculo”. Blanca Nieves gritaba cada vez que salía en escena Jacob Black, ¡Oh si! Era un tipo muy atractivo para ella, por otro lado, el Príncipe Azul moría de celos.
Llegó la noche y el Príncipe dejo a Blanca Nieves en su casa, se despidieron con varios besos y se marchó. Blanca Nieves aburrida abre su Face, tenía muchas notificaciones respecto a su situación sentimental. Entro al muro de su Príncipe y ¡Oh sorpresa! Muchos comentarios de Tontina (hermana de Tontín) algunos decían “Alguien te ama, alguien te espera…” bla bla… Tontina quería con el Príncipe! Blanca Nieves enojada apagó su laptop y se quedó dormida pensando que hacer para quitar a esa tonta de su camino.
Amaneció y muy temprano llegaron sus amigos  “Los Siete Enanos”. La ayudaron a lavar, ellos le traían un jabón Zote, enjuagaron la ropa, la sacudieron, la echaron en baldes y todos caminaban rumbo al bosque para colgar sobre los árboles la ropa de Blanca Nieves.
Terminaron de colgar la ropa y cantaron las mañanitas a Tontín ¡Es su cumpleaños! Todos lo felicitaban; Blanca Nieves se acerco y lo abrazó para felicitarlo. Desde lejos Tontina feliz, les tomaba una foto con su BlackBerry, quería hacer creer al Príncipe que Blanca Nieves lo engañaba.
Transcurrió el día sin ninguna novedad. Blanca Nieves se sentía deprimida, su Príncipe no le había llamado ni enviado ningún msj. En la tarde abrió su Face ¡Oh sorpresa! Tontina subió la foto donde Tontín y Blanca nieves se abrazaban! Los dos estaban etiquetados y obviamente el Príncipe ya los había visto, terminó su relación con Blanca Nieves porque en su Face su estado sentimental era “El Príncipe ha pasado de estar comprometido a estar soltero”. Ahora comprendía porque no la había buscado en todo el día. Blanca Nieves lloró desconsoladamente. El Príncipe no la volvió a buscar, no contestaba las llamadas ni los mensajes y nada supo de él.
El tiempo paso cuando salió en Hechos que el Príncipe y Tontina se iban a casar, aparte lo decía el Face también.
Blanca Nieves muy dolida ya no quiso enamorarse nunca más. Decidió ser monja, entró al convento.
Actualmente vive feliz, predicando la palabra de Dios en el bosque, obrando por los animales desamparados y en peligro de extinción, haciendo campañas contra la tala de árboles y dando de comer a la gente pobre.
El Príncipe se mudo al País de las Maravillas junto a su esposa Tontina; conoció a Alicia y engañó a Tontina. Ahora él se encuentra en unión libre con Alicia.
Tontina regresó al bosque de nuevo con los ocho hijos que tuvo con el Príncipe. Ahora es divorciada  y  ama de casa.
Los Siete Enanos dejaron de ser enanos, se dice que el Danonino los hizo crecer. Ahora son modelos de una revista muy prestigiada.
El Facebook con el tiempo dejo de ser usado, los usuarios comenzaron a desaparecer y el Metroflog es ahora la página más usada por los cibernautas.
F I N

Amor a distancia

A unos cuantos pasos

Esto sucedió un miércoles 11 de mayo del 2007.
Días antes la familia de mi novia desaprobó definitivamente que nos siguiéramos hablando y que nos volviéramos a ver. Ya que ella se encontraba en Atlanta, Georgia y yo en Durango. 
En ese día soleado y caluroso me dispuse a partir hacia los Estados Unidos. Tenía solamente un boleto de Omnibus de México. Con el cual podía viajar a cualquier parte de la republica mexicana en el horario que quisiera. 17:30 a Matamoros, Tamaulipas fue el destino y horario elegidos. Así pues partí sin llevar ni un solo centavo en mi bolsillo y con una mochila pequeña a mi hombro derecho que contenía solamente una botella con agua, mi chamarra de la suerte y con la gran motivación del amor que en aquel entonces sentía por mi chica.
Tras haber estado cinco meses sin verla  y con la ilusión de llegar el día de su cumpleaños a como diera lugar. Durante el trayecto en el autobús iba escuchando música y pensando en mi chica. Recordaba todas esas veces en que nos hablábamos por teléfono con la ilusión de volvernos a ver. Aquellas veces que para mí era invisible al no poder verla junto a mi pero yo veía atreves de ella al escucharla y saber que estaba bien allá. Aunque no la podía tocar, en mis sueños yo la podía sentir. Y que la distancia no lo había ganado al amor.
Luego de doce horas de largo camino por fin llegue a la central de Matamoros a las seis de mañana aproximadamente.
En ese entonces me sentía al 100% físicamente pues llevaba once meses preparándome para los exámenes de ingreso a la Fuerza Aérea Mexicana. Sin mirar atrás me dirigí hacia las aduanas del puente internacional. Donde vi antes de llegar que a lo lejos se empezaba a ver una fila atascada de vehículos que pretendían ingresar a los Estados Unidos. Mientras que por el otro carril eran contados los autos que salían de allá para entrar a México.
La manera en la que logré infiltrarme fue zigzagueando de carril en carril para no ser interceptado por los oficiales de aduanas. Por un carril era más fácil pasar desapercibido pues en medio de la multitud era difícil distinguir mis movimientos mientras que por el otro me fue más difícil, ya que me encontré con dos oficiales que diferentes ocasiones me dijeron “you can't walk here, You go in against” (tú no puedes caminar aquí, tu vas en contra) a lo que respondí con mi pobre ingles que había aprendido en la preparatoria, pero con mucha confianza en mi “It happens that my papers forgot me and now I want to return to U.S.A. for them” (sucede que se me olvidaron mis papeles y ahora quiero regresar a E.U.A. por ellos).
Después de caminar unos cuatrocientos metros llegue á unas oficinas que cubrían casi todo el ancho de los carriles. Era donde inspeccionaban los carros y verificaban los documentos. Las oficinas tenían un escaso metro de alto de concreto y el resto de las bardas era de vidrio, así que tuve que pasar a rastras justo enfrente de ellas. Librando ese obstáculo inmediatamente me levanté y  apresuré el paso hacia lo que era el último tramo antes de llegar a la cima del puente, fue ahí donde vi a dos personas que a mi parecer eran de origen latino, por fortuna no llame su atención así que sigilosamente pasé desapercibido.
En seguida llegué a una puerta entretejida de alambre que se suponía debió haber estado cerrada. Para mi buena suerte estaba abierta y me encontraba solo, caminé hacia ella como un maratonista a punto de cruzar la meta. Justo a un lado de ella se encontraba una placa un poco oxidada y de metal que decía “Limite de los Estados Unidos Mexicanos y de E.U.A. Brownsville, Texas/Matamoros, Tamaulipas.” En ese preciso momento mi celular hizo un sonido extraño el cual indicaba que estaba fuera de la cobertura nacional.
Cabe mencionar que debajo del puente corría el Rio Bravo, en lo personal no me pareció tan bravo más bien lo vi bastante tranquilo. Y confieso que me quedé con las ganas de cruzarlo. Siendo así y de la forma en que lo estaba haciendo me parecía increíble que lo estuviera logrando, pues había escuchado tantas historias de personas que desafortunadamente se habían ahogado en el río o que los agarraba la migra en el intento de cruzar en incontables ocasiones. Esta no era la primera vez en que estaba allá. Ya lo había hecho anteriormente cuando tenía tres años y con mi familia por supuesto. En ese entonces si tenía mi visa y pasaporte sólo que años más tarde se me venció y no la renovaba aun.
Entonces bajé hacia el otro extremo del puente y continúe caminando y posteriormente corriendo unas cuatro horas hasta que llegué a las orillas de Brownsville, Texas. En una gasolinera vi a un camionero de origen colombiano al que le pedí que me llevara cerca de Houston, Texas y el accedió con mucha amabilidad. También me prestó su teléfono con el que me pude comunicar con mi chica ya que el mío no tenía señal obviamente. Ella me dijo que estaba muy preocupada por mi porque había hablado con mis padres y no sabían que me encontraba allá. Entonces me pido que regresara porque el camino aun era muy lago y podía ser muy peligroso. Además me dijo que para ella no importaba lo que su familia pensara sobre nuestra relación y que de una u otra forma estaríamos juntos. Me convenció y desistí de continuar mi camino hacia Atlanta. Aunque con un poco de frustración por no haber logrado mi objetivo en ese momento, regrese a Durango y días después me fui a México con la condición de mis padres de que fuera a presentar los exámenes de ingreso a la Fuerza Aérea y después de aquello me renovaron la visa y el pasaporte. Fue así que por segunda ocasión me dirigía a Georgia en busca de mi chica aunque esta vez sí llegué y por fin estuvimos juntos un maravilloso y largo tiempo.
Pero esa es  otra historia…
¿Qué si lo volvería a hacer?
una y mil veces más por esa persona que hará que me levanté con ánimo todas las mañanas, la que me hará sentir más especial de lo que ya me sentía. Con esas bonitas sensaciones en el pecho y en la boca del estomago. Que me haga abandonar mis intereses o darles otra prioridad. Como cuando una canción o un sólo espacio me hacen recordar. Ahora estará alguien ahí, aunque no esté conmigo… me robó parte de mi, ya no es lo mismo estar solo porque ya sé cómo es no estarlo.

SIGUES AHÍ
Julio es el Séptimo mes del año. En él comienzan las vacaciones de verano. Diciembre es en mes de navidad, el cual sería imposible que alguna rosa pudiese florecer.
19 de diciembre  una hermosa y blanca gardenia salió a la luz. La flor iluminaba  todo aquello que se acercaba a ella. Nació en un lugar muy frio, muy obscuro, alejado y triste. Lugar al que no pertenecía. Mucho tiempo permaneció ahí sin dejar de brillar; nada pudo opacar su color y la pureza de su olor.
El jardinero  que la descubrió decidió que ella no pertenecía a este lugar; tendría que estar junto con las demás flores. A él nunca se le ocurrió preguntarse: ¿por qué estaba en este lugar?, ¿cómo sobrevivió tanto tiempo?, sin saberlo decidió moverla a un lugar lleno de vida donde podría florecer y vivir por mucho tiempo.
Él la colocó entre las flores más hermosas del jardín. Junto a la gardenia se encontraba un girasol: muy grande y lleno de vida; un clavel lleno de amor y cariño; y muy cerca un rosa, de la cual sobresalía su olor y su color. El jardinero no observó que cerca de la flor se encontraba una hiedra venenosa. Esta robaba el agua por medio de sus raíces; Acabando poco a poco con la luz que le daba vida. Nadie se dio cuenta de lo que ocurría, y así la hermosa planta se fue consumiendo; ni la gardenia se dio cuenta de que su vida fue perdiendo.
La hermosa gardenia fue destruida, sus lindos pétalos fueron atravesados por espinas de dolor y tristeza, marcando cada uno de ellos, su luz se apagó, un hueco vacio quedó. El girasol por siempre se cerró, el clavel de color cambió, la rosa sin olor quedó y el amor de todos se ganó.

Dedicado en memoria de: Julio Acosta Delgado.